Recomendaciones
Una distribución temporal recomendable podría ser dedicar 40 minutos a los ejercicios de apertura y calentamiento, 2 horas a los de arte aplicado (con la pausa en medio) y 20 minutos al cierre.
En el ejercicio de escritura de la carta, el/la tallerista debe estar muy atento/a a la posibilidad de que alguna de las personas participantes se desborde emocionalmente si decide tratar alguna cuestión que le afecte de forma más honda. El/la tallerista debería remitirse a los principios y enfoques de los talleres Transmigrarts.
Por otra parte, no habría que olvidar las posibilidades de ficcionalización que el ejercicio de escritura promueve. La carta no tiene, a priori, que suponer un desahogo a partir de la vivencia real, sino que es también una invitación a la fantasía (se puede, por ejemplo, elegir como destinatario a un paisaje, a una idea abstracta, a un personaje imaginario, etc.). Se recomienda, en ese sentido, que se den todas las opciones y que cada quien elija la temática y el tono con los que se sienta más cómodo.
Finalmente, se debe tener en cuenta la posibilidad de que haya personas que no manejen herramientas de lecto-escritura: en ese caso la idea de “escritura” de la carta se puede sustituir por otras fórmulas, como hacer un dibujo o grabar un mensaje oral que pudiera ser transcrito.
