Apertura
Llegada
Se da un tiempo de llegada, donde las personas se saludan y se encuentran de forma no condicionada. Siempre se ofrecerá en ese momento algo de beber (agua, jugo, café…) y se presentará a las personas que puedan incorporarse al taller ese día.
Relajación y estiramiento
- Encontrar un espacio libre, y acostarse boca arriba, descargando suavemente todo el peso en el suelo, los brazos a los lados y relajados, las piernas en posición cómoda entre abiertas. Cerrar los ojos y respirar normalmente, pero haciendo conciencia del aire que sale y entra por las fosas nasales. Siempre dentro de la relajación se pueden hacer pequeñas correcciones de la postura, por ejemplo, llevando un poco el mentón hacia el pecho para alinear el cuello y así toda la columna vertebral. Sentir en qué estado está el cuerpo presente, cómo es el contacto con el suelo y ver dónde están las tensiones. Con las exhalaciones se van soltando cansancio, dolores.
- Desde esa posición en el suelo poner en paralelo las piernas y los pies en posición flex con los talones perpendiculares al piso. Mover los pies suave y rítmicamente haciendo flex-punta varias veces sin desplazar los talones. Este movimiento moviliza todo el esqueleto como un masaje con el peso propio sin mucho esfuerzo. Puede ser más o menos grande el movimiento. Descansar y sentir lo que pasó, lo que cambió en el cuerpo.
- En esa misma postura, acostados/as siempre boca arriba, se doblan y se levantan con cuidado las piernas, como para llevar las rodillas al pecho. La mano derecha coge el dedo gordo del pie derecho, la mano izquierda el dedo gordo del pie izquierdo. Luego balancear el cuerpo suavemente, como lo hacen los bebes en sus cunas. Después de un momento, se vuelve a la postura de relajación completa.
- Para sentarse desde la postura acostada, ir a posición fetal hacia un lado y usar el brazo y la mano apoyada en el suelo para impulsar con suavidad el movimiento y así proteger la espalda de esfuerzos innecesarios. Desde ahí, se pueden buscar rutas delicadas para ponerse de pie, por ejemplo, permitiendo que la cabeza cuelgue mientras se van acomodando las vértebras una a una en ese ascenso hasta estar erectos. Lo último que se endereza es la cabeza. Si aún no se han abierto los ojos, se abren, se toma conciencia del cuerpo en el espacio y luego caminan lentamente permitiéndose el encuentro y mirarse a los ojos.
