Explorando mi frontera
Importante: El/la tallerista debe proveer los materiales necesarios.
- Realizar un círculo con el grupo, explicar el paso a paso del ejercicio, empezando por preguntar como están, como se sienten, permitiendo expresiones de los sentires individuales.
- Una vez estén todos sentados en el círculo, contar la siguiente fábula:
“Durante la Edad de Hielo, muchos animales murieron a causa del frío. Los puercoespines, dándose cuenta de la situación, decidieron unirse en grupos. De esa manera se abrigarían y protegerían entre sí, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos, los que justo ofrecían más calor. Por lo tanto, decidieron alejarse unos de otros y empezaron a morir congelados. Así que tuvieron que hacer una elección, o aceptaban las espinas de sus compañeros o desaparecían de la Tierra. Con sabiduría, decidieron volver a estar juntos. De esa forma aprendieron a convivir con las pequeñas heridas que la relación con una persona muy cercana puede ocasionar, ya que lo más importante es el calor del otro. De esa forma pudieron sobrevivir” - Invitar a los niños y niñas a imaginar como ocurría esta relación entre los puercoespines, a intercambiar ideas, preguntas y comentarios.
- Organizar y disponer papel reciclado, cartulinas, palos o palillos de madera, y materiales, para simular las espinas. Se trata de reflexionar sobre cuales podrían ser las espinas de cada persona, aquellas características que hacen que al otro le cause incomodidad o incluso hacer daño, pueden escribirlas, nombrarlas y jugar a pegarse en el cuerpo estas espinas y jugar a intentar estar juntos en un círculo sin hacer daño a sus compañeros. Adaptando sus comportamientos; transformando las espinas o pidiendo ayuda para poner estar juntos. Reconociendo los límites de cada persona, y la importancia de dejarse ayudar por otros.
- Compartir con el grupo reflexiones y sentires sobre esta actividad.
Variación: a partir de la analogía con la historia del puercoespín, el/la tallerista puede proponer diferentes actividades, dibujar, jugar, escuchar las reflexiones de los niños y niñas. Lo importante es invitarlos a reconocer que es posible compartir el espacio, la vida, las culturas, reconociendo los límites, las posibilidades y con las diferencias entre las personas.
