Calentamiento
Paso a paso:
Siembra energética:
- Una vez los/las participantes han encontrado sus lugares (no es necesario que haya uniformidad en el espacio o balance) se inicia por establecer un contacto con el lugar de cada uno. Recorrerlo de algún modo, darle forma, será circular, o tubular, o es un cuadrado o un haz de luz, o es un espacio reducido.
- Se inicia una respiración colectiva iniciando por los pies, enfocados en la acción de plantarse o arraigarse, y siendo consciente de los puntos de contacto de los pies con el piso. Pautas indicativas para plantarse según el/la tallerista lo desee, buscando formas de arraigo o soporte: memorias del arraigo sentidas a través del contacto con los pies. Si es necesario tocarse los pies está bien hacerlo.
- Desde los pies y a través de la respiración se extienden las raíces e inician a hacer contacto con los otros: ¿qué clase de raíces? ¿Cómo se extienden en el espacio? ¿Cómo diagraman el espacio? -cómo están dibujadas por cada uno- Cómo se relacionan? Llegar al espacio -sentido e imaginado- de los otros, hacer contacto, enraizar con, dar y recibir la energía. ¿Qué cambia? ¿Qué formas se generan al hacer contacto con los otros? ¿Es necesario moverse de algún modo? ¿Aproximarse? ¿Cambiar las formas en que sentimos nuestros cuerpos desde la sensación de los pies?
- Libremente los cuerpos, iniciando por los pies, se movilizan si así lo sienten, se abren a ser afectados. ¿Habrá posibilidad de enraizar con otro? ¿Qué diagramas se generan? ¿Nos aproximamos? ¿Nos distanciamos? ¿Qué raíces tenemos? ¿Qué tipo de raíces nos son necesarias? Nos buscamos y nos BOSQUEAMOS, nos creamos un rizoma. Conjuntamente buscamos íntimos florecimientos.
En el piso los/las talleristas extienden rollos de papel e implementos para dibujar:
- Dibujamos las raíces que acabamos de hacer crecer, las que fueron creciendo solas, las que se juntaron, las formas que fueron apareciendo al conjuntarse unas con otras.
- Extendemos un rizoma— micelio a través del piso que sostendrá, soportará todo lo que suceda y lo que no también.
- Esparcidos en el espacio hay recipientes con tierra a los que los participantes se acercan y tocan de distintas formas – toman puñados de tierra y los esparcen sobre las raíces según ellos lo quieran, bien sea solos o en conversación con los otros.
Recomendaciones:
- Cada tallerista guía las formas de esa acción de florecer (Acabamos). ¿Cómo se ha transformado el espacio? ¿Qué ha cambiado en nosotros? ¿Podemos estar solos? ¿Qué pasa al juntarnos con otras raíces? Nos enredamos a través de los pies. Sonamos conjuntamente.
