Arte aplicado
Paso a paso:
Buscar el espacio de su propio cuerpo:
- En el espacio, el/la tallerista invitará a los/las participantes a seguir explorando el movimiento y a observar aquellos espacios que quedan en sus cuerpos.
- Retomando la idea del bosque ficcionado, el/la tallerista invitará a los/las participantes a convertir sus brazos y manos en grandes ramas de ese gran bosque. Ramas que con la música empezarán a moverse. (Si no hay música el/la tallerista deberá gestionar sonidos con su boca y las palmas de sus manos para estimular el movimiento libre de cada uno de los árboles) y a llenar dichos espacios.
- Es una invitación a la autoexploración desde el movimiento de las manos, las cuales indagarán inicialmente los espacios que hay dentro del propio esquema corporal y que son posibles de explorar (Debajo de sus brazos, alrededor del cuello, en la mitad de sus piernas).
Buscar el espacio en el otro:
- Los/las participantes se organizarán en parejas. Son árboles cuyas ramas empezarán a invadir espacios y buscar pequeñas o grandes conexiones.
- Uno de los dos realizará un movimiento de la manera como lo proponga el/la tallerista. Este movimiento lo realizará por el tiempo que el/la tallerista proponga. Cuando se indique, el/la participante quedará inmóvil conservando la postura que dejó su movimiento. En este momento el compañero, pasará a explorar los espacios que ha dejado su acompañante hasta que el tiempo lo permita.
- Asimismo, las velocidades deben permitir al participante sentir el espacio del otre, con su respiración, con sus movimientos con su calor corporal.
Nuestros cuerpos son raíces y árbol:
- En pareja se empiezan a construir arboles fantásticos que se proyectan hacia el centro de la tierra y sus ramas manejan trayectorias.
- Se pueden expandir las ramas, se pueden contraer, ellas se complementan con las ramas de su compañero/a. Estos árboles podrán moverse de acuerdo a la ambientación del tallerista, podrán cambiar de postura, podrán llenarse los espacios, podrán complementarse.
- La construcción de este árbol implica que el/la tallerista invite a la ficción de las raíces. ¿Hacia dónde van las raíces? ¿Qué función tiene la raíz?
Un Bosque:
- El/la tallerista invitará al grupo a ubicarse en el centro del espacio.
- Todo el grupo se convertirá en un solo bosque que aunque arraigado no es estático. Se mueve con el viento y se permite a través del abrazo colectivo transitar de bosque a árbol.
- Todos los cuerpos construyen un cuerpo colectivo y empiezan a percibir como sus piernas se proyectan hacia el centro de la tierra y el resto de su cuerpo se proyecta hacia el “Afuera” y se conecta con otros cuerpos.
- Inicialmente el/la tallerista con mucho respeto y cuidado, empezará a recorrer el bosque en su interior, cuando haga parte del bosque, animará a cualquier integrante a hacer el recorrido que desee dentro del bosque, podrá salirse del bosque, podrá rodearlo, podrá atravesarlo, podrá quedarse en su interior y otorgar su turno a otro/a participante.
Recomendaciones:
- Ejemplos Espacios corporales: Al mover los brazos quedan espacios entre sus brazos y su tronco. Al doblar las rodillas, al sentarse, al gatear, al caminar dentro de su propio espacio, al agacharse, ¿Qué espacios quedan libres? Hacer conciencia de esos espacios es la invitación de el/la tallerista.
- Puede utilizarse, videos de bosques atravesados por el viento, árboles en movimiento, sonidos de árboles.
- Las parejas son libres de construir ese árbol y alrededor de él el sonido del viento, o de los pájaros, o de los recuerdos, o de los sueños. ¿Qué sonidos tendrán las memorias?, serán susurros? son libres de interpretar las formas, los sonidos y las proyecciones tanto de las ramas como de la raíz.
- Cada árbol es una creación en la que dialogan dos cuerpos.
- El/la tallerista estará atento a: Las posibilidades de movimiento de quien empieza a transitar por el bosque. A los temores que genera la proxemia de los cuerpos. Al transitar cuidadoso con el cuerpo del otro.
- El bosque que migra de un espacio a otro será cuidadoso con los otros bosques, echará nuevas raíces y florecerá nuevamente. Esta metáfora le permitirá a el/la participante la posibilidad del transitar y arraigar y establecer nuevas conexiones.
- El/la tallerista estará atento a los espacios utilizados en pro del cuidado y bienestar del grupo.
