Calentamiento
(Duración: 25 minutos)
Momento 1: Cada participante elige un lugar en el espacio para acostarse; se propone que cierre los ojos, lleve su atención a su respiración y a la entrega del peso de su cuerpo al suelo. Se invita a realizar un ejercicio imaginativo sobre sus casas a través de las siguientes provocaciones que pueden narrarse lenta y pausadamente: Imaginen sus casas. ¿Cómo son las partes de esa casa? ¿Cómo son las paredes? ¿Hay puertas? ¿Hay ventanas? ¿Cómo son sus texturas, la luminosidad, la temperatura, los olores? ¿Cuáles son los sonidos que la habitan? ¿Hay algún lugar de esa casa que te llame más la atención? (etc.).
Momento 2: Aún con los ojos cerrados, se propone a los/las participantes encarnar los distintos lugares de esta casa imaginada con diferentes partes del cuerpo, a partir de la exploración de planos (alto-medio-bajo), direcciones espaciales (arriba, abajo, laterales, diagonales y desde la tridimensionalidad (volúmenes, formas, etc). Poco a poco se propone a las/los participantes abrir los ojos, sin abandonar la exploración, pero llevando ahora el foco a la corporalización de las emociones y sentimientos que esta casa – cuerpo provoca. ¿Es una casa que está habitada? ¿Quién habita su casa? ¿Cuál es la relación de esa persona contigo? ¿Cómo te sientes en esa casa?
Nota: En este ejercicio se recomienda matizar la relación cuerpo – casa en el caso de trabajar con personas que estarían en tránsito y/o desplazamiento o que no tengan un domicilio fijo. En esos casos se sugiere acompañar a la persona a imaginar cómo sería construir su propia casa.
