Calentamiento
El cuerpo como primer territorio. Tiempo 15 minutos.
Momento 1: Se establece el cuerpo como el primer territorio que tenemos, que conservamos y que debemos cuidar. Se hace un trabajo de conciencia corporal desde los pies hasta la cabeza con la ayuda de la respiración y de la visualización mental de cada parte del cuerpo. Se repite el ejercicio tocando el cuerpo con las manos y haciendo pequeños masajes. Realizamos un recorrido desde el propio cuerpo y nos detenemos en las marcas, las huellas, las cicatrices. Vamos guiando el movimiento desde las articulaciones, luego desde la piel, los órganos, los huesos, desde esa marca o cicatriz que identificamos. Respiramos en ellas. ¿Como esa marca o cicatriz o punto del cuerpo que escogemos se relaciona con mis movimientos? ¿Cuál es esa historia, esa memoria que guarda el cuerpo que es a veces difícil traducir en palabras
Momento 2: Proponemos volver a caminar por el espacio e interactuar con los/as demás participantes a través de modos y saludos propios de nuestras localidades o territorios de origen. Tratamos de buscar entre nosotros modos y saludos haciendo conciencia de gestos que son muy locales, formas aprendidas desde la niñez y contextos culturales modos de percibir y expresar el cuerpo,etc.
Momento 3: Proponemos repetir el mismos desplazamiento pero esta vez inventando un saludo que seria propio del grupo de participantes. Tratamos de pensar en algo que nos haga identificarnos como grupo viniendo del mismo lugar imaginado.
Roda musical desde el cuerpo migrante. Tiempo 20 minutos.
- Los/las talleristas invitan a volver a un círculo grande. Se explica que se va a trabajar el ritmo. Los distintos estilos de música permiten acompañar las variaciones de calidad de movimiento que se quieren trabajar. Se interroga a las/los participantes sobre una canción que les apetecería bailar al principio de la sesión. Se prepara con antelación algunas canciones de diferentes áreas geográficas y culturales.
- Se deja que los/las participantes exploren el espacio y se ubiquen en un lugar y que dejen libre curso al movimiento, formando una roda de música y danza. Se aconseja crear un espacio que signifique el espacio escénico puede ser al centro del círculo o en otro lugar pero significado con algo material.
- Se pide bailar por el espacio golpeando con los pies el piso al son de la música, se expresa con el cuerpo que se libera de las cosas que no se quieren conservar. Moverse en todo el espacio. Se pueden utilizar todos los niveles del espacio y explorar con el cuerpo el juego y el movimiento de manera libre. Tratando de encontrar la expresión libre de cada cuerpo. Este ejercicio debe durar toda la canción. Se plantea este momento como un espacio de improvisación colectiva de danza, movimiento y libre expresión de los cuerpos.
Nota: Al finalizar este ejercicio se propone para la sesión siguiente, preparar un fragmento de una danza típica o folclórica de una región, cultura o país que sea significativa para las /los participantes. Se les pide de la misma manera traer un fragmento de canción que sea significativa para ellos/ellas.
Recomendaciones: Se recuerda a las/los talleristas que aquí el enfoque intercultural pretenque que el realce de las diferencias se dirija en cada ejercicio a la creación de algo común. La idea es crear un espacio de dialogo e intercambio que nos permita co-existir desdes esas diferencias y crear sincretismos, nuevas formas de hacer y nuevos saberes.
Posibilidad de variación de este ejercicio:
Exploración corporal: Coreografía de la vida cotidiana
Momento 1: Se les propone a los/las participantes partir de objetos pedidos en un encuentro anterior que formen parte de su vida cotidiana. Se busca trabajar a partir de estos objetos para plantear una escena que busca un movimiento-imagen con el objeto en el cual los/las participantes se apoyen en su memoria corporal de lo cotidiano. Acompañados por los/las talleristas cada uno/a van a pensar en una labor-acción que se haga o que hemos visto hacer a personas próximas a ellos/ellas en su territorio. Una acción que tenga que ver con el mundo cotidiano de los/las participantes.
Momento 2: Los/las talleristas sugieren una ubicación de cada participante en el espacio y los acompaña a buscar una secuencia de movimiento y unos pequeños desplazamientos. Primero les pide cerrar los ojos, y mirarse, imaginarse en ese lugar y labor precisa que pensaron. Se hace una exploración sensorial de esa memoria, de los detalles de la labor y el objeto, guiados por la voz “mi cuerpo esta allí”. Relación entre lo que estoy imaginando y lo que mi cuerpo hace en el presente como gesto. Los/las participantes se concentran, cada una tiene el tiempo de explorar su propuesta que se hacen de manera simultánea en el espacio. Primero el trabajo se hace en silencio con los ojos cerrados luego se les pide abrir los ojos e ir de gestos pequeños a más amplios. Decido el inicio desarrollo y el final del gesto. Lo repito varias veces. Los/las talleristas colocan diferentes músicas de fondo para desarrollar el ejercicio.
Pausa 10 minutos.
