Calentamiento
Trabajo de voz y canción colectiva.
Momento 1: (15 minutos) Se propone un trabajo concentrado en la voz y los resonadores, la relación entre voz, respiración y presencia escénica. Se retoma la actividad formando un círculo y se empieza a trabajar con la respiración del vientre. Se realizan ejercicios que ayudan a mejorar la vocalización, por ejemplo, remedar el sonido de un carro con los labios en parejas y con las manos se percibe la respiración del vientre del compañero/a. Se pide pintar con la voz, hacer un dibujo imaginario en el aire como si la voz fuera el color y la materia.
Momento 2: (30 minutos) Para realizar este ejercicio se pide con anterioridad en una sesión precedente traer una canción o un poema aprendidos que queramos compartir con el resto del grupo. Esta canción puede estar ligada a los orígenes o ser significativa para mí sin razón particular. Se pregunta quién ha preparado una canción y se invitada libremente a compartirla con el resto del grupo. Se pide a el /la participante presentar solo un pequeño fragmento de su propuesta la cual se repite al unisonó de manera colectiva. Poco a poco con los fragmentos de las canciones se va creando una especia de partitura colectiva que va a encadenar cada propuesta. Se repite varias veces esta canción colectiva que puede tener diferentes lenguas y sonoridades. La duración de este ejercicio puede variar según el número de participantes y de propuestas de canciones ligadas al ejercicio anterior.
Variación: Se puede acompañar la canción conjunta con percusión sobre el cuerpo, con la ayuda de las manos y de las piernas. Cada fragmento de canción tiene un fragmento de percusión corporal y ritmo. Se ensamblan entonces ritmos diferentes con las palabras y canciones propuestas para hacer una especie de partitura conjunta.
Personajes de ¿donde vengo? ¿y de donde estoy?
Momento 1: Se propone a los/las participantes proponer un relato de dos personajes, uno de donde vengo Y otro de donde estoy. Estos personajes pueden ser personajes legendarios, míticos pero también cotidianos por ejemplo la señora que vendía flores en la esquina de mi casa, el zapatero de donde tomo el bus todos los días ,etc. Se recomienda que los personajes sean personajes que recuerdo particularmente de mi territorio de origen por una acción y/o un detalle o que han marcado el hecho de estar en el lugar de residencia.
Momento 2: Cuando tengo pensados estos dos personajes, intento pensar en sus características distintivas físicas, de movimiento y de actitudes.
Momento 3: Explorar en el espacio, a través del cuerpo como podría caminar, hablar, vivir, respirar estos personajes.
Momento 4: Se presentan los diferentes personajes al resto del grupo compartiendo las historias.
Posibilidad de variación de este ejercicio:
Movimiento de luna, movimiento de rio. Tiempo 30 minutos.
Momento 1: En círculo, se propone a los/las participantes moverse sin desplazarse explorando diferentes calidades de movimiento ligados a los elementos naturales que se encuentren en sus territorios. Podemos comenzar por una exploración de elementos naturales en general tierra, fuego (movimientos rápidos y energéticos), aire (suspensiones, amplitud movimiento, aire del espacio), agua (explosión hacia fuera, las aguas que se mueven adentro del cuerpo) Y luego proponer una exploración corporal y sonora de un elemento natural o paisaje en particular como por ejemplo: el rio de mi ciudad, la montaña Gorbeia, el árbol de bellotas ,etc.
Momento 2: Después de esta exploración en el lugar cada uno empieza a moverse como si fuera uno de esos elementos naturales o del paisaje por ejemplo con el rio. Primero, de manera individual se va explorando este movimiento primero se habla de un caudal suave y tranquilo, y luego de algo más rápido y acelerado. Sentir cómo es la consistencia del agua, como es su recorrido, con que se encuentra en su camino, quien lo utiliza etc. Esa exploración se puede hacer de manera corporal y/o sonora, creando un paisaje de su propio territorio.
Momento 3: Se pide a los/las participantes ponerse por parejas y realizar un interacción dinámica de movimiento y sonido. Retomando el ejemplo del rio donde uno de ellos/ellas siguen siendo agua (rio y/o mar) y el otro se convierto en la luna que influencia su caudal. Se explora la relación de los dúos desde el movimiento de atracción y repulsión del agua. La persona se desplaza en relación con la otra en ciclos de movimiento.
Momento 4: Cuando los/las participantes encuentren este movimiento interno se propone conformar un paisaje o atmosfera colectivas que va moviendo y explorando el espacio. El rio se mueve suave y tranquilo, la montaña se desplaza con todo su peso, las hojas giran al viento. Después, el rio se mueve más rápido, más fuerte y caudal hasta llegar a lo más fuerte y lo más rápido como si se iba a desbordar. Nos separamos paulatinamente para finalmente, volver a un ritmo suave y calmado, más amigable. Se pide a cada participante recorrer el cuerpo con las manos desde abajo hasta arriba, reconociendo que es el cuerpo de uno pero que vivió la experiencia de ser rio, de ser luna. Tomar conciencia de cómo va, como uno se siente. Se sueltan los músculos y se sacude las extremidades.
